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Lanzarote es la más peculiar y sorprendente isla de todo el
archipiélago canario. El visitante se maravillará ante la variedad de paisajes y atractivos de la denominada "isla mistica": el Parque Nacional de Timanfaya con sus impresionantes volcanes, la Geria, región en la que se cultivan vides sobre tierra negra o picón, Papagayo con sus playas de dorada arena, El Golfo con un lago verde y un cráter hundido y el Risco de Famara, con su interminable playa que serpentea por un largo acantilado.
El paisaje de Lanzarote es el resultado de la gran maestría con la que el hombre se ha enfrentado a las duras condiciones climáticas y geológicas durante años. La práctica de la agricultura y la pesca se han desarrollado en equilibrio con el medio ambiente, y este equilibrio se ha convertido en expresión de su identidad cultural y paisajística. Lanzarote fue declarada Reserva de la Biosfera en UNESCO en 1993.
El viajero en Lanzarote no debe perderse sus centros artísticos y culturales, diseminados por toda la isla. La mayoría fueron diseñados por el famoso artista Cesar Manrique y suponen una simbiosis fascinante entre belleza natural y arquitectura inteligente.
Lanzarote disfruta de un clima agradable y soleado durante todo el año. La presencia del sol y una temperatura entre 20 y 25 grados son casi la norma en las "Islas de la Eterna Primavera". Cualquier momento del año es ideal para dar un paseo o practicar actividades deportivas al aire libre. La temperatura de las limpias aguas del Océano Atlántico nunca baja de los 18 grados en invierno y asciende hasta los 23 en verano – perfecta para disfrutar de las maravillosas playas durante todo el año.
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